10 CONSEJOS PARA EVITAR EL SÍNDROME POSTVACIONAL

10 CONSEJOS PARA EVITAR EL SÍNDROME POSTVACIONAL

¿Crees que existe el síndrome o depresión postvacacional? Claro que existe, pero por supuesto cada persona lo lleva de diferente manera, en función de cómo se sienta y de su equilibrio emocional.

¿Qué es el síndrome postvacacional?  Suele ser una respuesta emocional de inadaptación transitoria a la vuelta a la rutina, al trabajo, al colegio, al día a día. Lo normal es que dure pocos días, pero en algunos casos podrá generar un trastorno de ansiedad o depresión.

Se presenta tanto con síntomas físicos como cansancio generalizado, fatiga, falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración … Como con síntomas psíquicos como irritabilidad, tristeza, falta de interés o nerviosismo…

Este atípico año y verano, también tendrá una atípica vuelta al cole y al trabajo.

Ante la situación de pandemia, el síndrome postvacacional puede darse de manera más acusada, simplemente piensa en que nuestros hijos no han vuelto al cole desde marzo y algunas personas de igual manera a su oficina. Por tanto, podrá aumentar tanto en el número de personas que lo sufren como en el aumento de síntomas o durabilidad. Si se da en tu caso o en alguien cercano, simplemente trátate con un poquito de amor y de compasión.

A continuación, te ofrezco 10 consejos que podrán ayudarte ante la vuelta a tu día a día:

  • Adapta tu vuelta: No llegues la noche de antes, será ideal que puedas ir adaptándote a tu hogar, a los horarios, al clima, etc. Parece una tontería, pero hay personas que necesitan a aclimatarse a la altitud, a la humedad del aire, etc. Pues si vienes unos días antes mejor, y si no intenta por lo menos ir retomando horarios en tu lugar de vacaciones.
  • Planifica tu vuelta: ten agendado ya lo que vas a ir haciendo, desde la compra de comida, la vuelta al gimnasio, la compra de material escolar, etc. Y por supuesto, de la misma manera, planifica tu agenda en el trabajo, pero sin excesos. Todo ello de manera gradual.
  • No está todo bajo tu control: Y ahora más que nunca, así que no te queda otra que adaptarte a las circunstancias. Es importantísimo tu capacidad de adaptación ante lo que venga, ya que estamos ante una nueva realidad imprevisible. Adaptación, tolerancia y flexibilidad serán las habilidades necesarias para afrontar este nuevo año.
  • Prioriza: No quieras llegar y estar al 100%. Es imposible. Prioriza las actividades y responsabilidades que tengas y ve incorporando poco a poco el resto. Siempre digo que septiembre es un mes de transición, no pretendas llegar en un día y tener la agenda llena como en noviembre, ve poco a poco, sin exigirte. Por ejemplo, si quieres hacer dieta y ponerte en forma no lo quieras hacer todo el primer día porque te frustrarás.
  • Sé positiv@: Ríete de tu poca energía, tómate la vida con humor, tu falta de concentración, de ganas. No generalices ni te angusties, todo lo contrario, normaliza la situación. Acepta las situaciones que te acompañan y deja que se vayan disipando. Si no es así por supuesto acude a un profesional cuanto antes. Habrá imprevistos y errores, pero si estás predispuest@ a tomártelo con humor todo irá mucho mejor.
  • Cuida de ti y de tu entorno: Para y descansa. Sin exigencias. Recuerda que dije en verano que lo importante era estar, pues ahora haz lo mismo. Prueba por tomarte unos minutos para sentarte en tu cuarto y experimenta lo que ves en él, cada pequeño detalle, lo que escuchas y lo que sientes, por ejemplo, la temperatura.
  • Visualiza tu día: Para mi el mejor despertar consiste en sentarme y visualizar todo lo que me depara ese día que más o menos ya tengo planificado. Lo visualizo en positivo y de esta manera es muy raro que tenga un mal día. Y si vienen mal dada me adapto.
  • Cuida de tu vocecita: deja tu profeta negativo enterrado en tu lugar de vacaciones. Háblate bien y deja atrás a aquellos compañeros de viaje tóxicos o negativos, este el momento del cambio.
  • Juega a las oficinitas: Este me encanta, cuando me llega alguien muy quemado de su trabajo, sin ilusión y sintiéndose encerrado en sus circunstancias, le propongo esto que, en un momento durísimo de mi vida laboral, donde toda la oficina estábamos esperando el momento del despido y en estado puro de paranoia esquizoide un compañero me dijo esta frase:” vamos a jugar a las oficinitas”. Oye y tal cual, nos pusimos a jugar al igual que jugábamos de pequeños, a los bancos, a los supermercados, etc. Y desde esa perspectiva todo cambió y se hizo mucho más llevadero. Nunca dejes de jugar.
  • Qué hay detrás del Síndrome Postvacacional: Es muy importante entender y conocer si se hace tan dura la vuelta qué puede haber detrás, ya que puede estar siendo víctima de acoso ya sea escolar (bullying) o laboral (mobbing). En este caso es importantísimo que te pongas en manos de profesionales cuanto antes.

Espero que tu vuelta sea mucho más llevadera con estos consejos. Cuídate mucho, tómate la vida con sentido del humor y sin amargura. La vida es bella, aprende a apreciarla.

Hasta la próxima.

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