5 CLAVES PARA DEJAR DE QUEJARTE

5 CLAVES PARA DEJAR DE QUEJARTE

¿Eres una de esas personas que se quejan de todo? Si el camarero no te sirve adecuadamente, si un cliente o proveedor no llega a tiempo, si el colegio no comunica suficientemente bien, si el médico ha sido borde, si tu pareja no te ha dicho que se retrasa, si tu hijo ha tirado el agua, si has cogido unos kilos de más, si el vecino no para de hacer ruido, y qué decir de los políticos o de cada personaje que aparece en la televisión. Ahora no te quejes de mi, pongo ejemplos que a veces serán demasiado para ti y otras muchas veces serán una bobada. ¿Qué consigues quejándote? Deja de hacerlo y ponte en acción. Hoy te voy a explicar como hacerlo. Pero por favor, es muy incómodo tener al lado a una persona que no para de quejarse por todo. ¡Deja ya de hacerlo!

Confucio decía “Es mejor encender una pequeña vela que maldecir la oscuridad”.

Quejarse de continuo es envenenarse de continuo, es un comportamiento inútil que fomenta la victimización y que no consigue nada. Es una mentalidad completamente de victimización que te aleja por completo de la felicidad.

Solemos pensar que es otro el que no para de victimizarse, pero por un momento piensa de qué te quejas y cuanto te quejas a lo largo del día.

Pues bien, si te acabas de dar cuenta que efectivamente no paras de quejarte te recomiendo que empieces a hacer algo por cambiarlo, ya que tu cuerpo al escuchar tanta queja comienza a entrar en un estado de negatividad constante. Ojo, que hay personas que piensan que no se quejan, que sólo hablan de ello, porque de qué van a hablar, o simplemente son realistas, o que sólo opinan…. Esto es quejarse.

Las 5 claves para dejar de quejarte son los siguientes:

  • Toma conciencia de cómo te hablas. Toma conciencia si en tu mente hay una queja constante, si continuamente hay negatividad o si por el contrario ves el mundo desde un lugar amable y positivo. Comienza a supervisar qué te dices a solas y cómo hablas cuando te juntas con alguien en los diferentes entornos. Por la antena parabólica y escúchate sin juicios. Haz un alista de las cosas de las que te quejas de continuo y toma conciencia de qué has logrado a través de tus quejas.
  • Sé coherente. Si quieres ser una persona sin quejarte, sin victimizarse, deja de hacerlo!!!. Cuantas personas hablan de la mala influencia de las personas tóxicas y no paran de quejarse, (seguro que ahora piensas que están a otro nivel de toxicidad, que tú no eres así, pero si te quejas eres tóxica). Con coherencia me refiero a que actúes en función de lo que dices que vas a hacer, y si no puedes o no sabes, pide ayuda a un profesional para conseguirlo.
  • Sé responsable. Actúa con responsabilidad, el mundo no va a cambiar sólo por quejarte. Sé consecuente. Piensa qué quieres hacer en esta vida y actúa en consecuencia, con responsabilidad. Si no te gusta tu jefe o tu trabajo o te cambias o lo aceptas, y no vale decir que no hay trabajo, ¡claro que lo hay!, pero para personas que pasan a la acción, no para aquellas que se quejan de las malas condiciones de trabajo y no hacen nada para cambiar; y si realmente en tu localidad no hay más opciones laborales, acude cada día a trabajar con un propósito y con la responsabilidad de tener un trabajo que es sólo un medio para conseguir los recursos que necesitas.
  • Cambia o acepta. En lugar de quejarte pasa a la acción. Típico de una pareja con problemas es quien no para de quejarse del otro y no hace nada para cambiarlo: o te separas o trabajas para vivir tu relación de pareja desde otro lugar que os haga la vida más fácil, porque la vida está para vivirla de manera sencilla. La receta es sencilla: ¿tienes alternativas para cambiarlo? Pues cambialo y si no las tienes aceptalo cuanto antes. Si hay un ruido constante en mi casa porque están en obras y eso me impide concentrarme o bien me voy a la biblioteca o bien me quedo con el ruido pasando a ignorarlo, porque si me sigo quejando mi cuerpo lo rechaza y se me hace insoportable, sin embargo, si lo acepto y paso a ignorarle en breve tiempo se hará insonoro para mi.
  • Vive la vida que quieres vivir. Tu eres el único dueño de tu vida. Básico, aunque parece que nos cuesta mucho. No luches, simplemente decide qué quieres hacer con tu vida, cuales son tus propósitos. Cuales son aquellas cosas que cuando estés en el lecho de muerte no te arrepientas de no haber hecho y actúa en consecuencia siendo responsable de vivirla según quieres.

Opino que las recetas mágicas no existen. Estas claves pueden ser un mundo para aquellas personas que nunca han actuado así. Si has hecho músculo durante años con la queja continua, es muy difícil ahora invertir ese músculo hacia vivir la vida desde un lugar positivo y amable. Date tu tiempo y si no puedes tu sólo acude a un psicólogo o coach para que pueda ayudarte a conseguirlo. Te puedo asegurar que cuando lo consigues tu vida empieza a ser mucho más ligera y alegre.

Te invito a que vivas la vida que quieres vivir.

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