EL EJERCICIO MEJORA LA SALUD MENTAL

EL EJERCICIO MEJORA LA SALUD MENTAL

Quien viene a mi consulta sabe que en la primera o segunda cita ya les estoy preguntando si hacen ejercicio y si no lo hacen los animo a que por lo menos salgan a pasear 20 minutos el día.

EL EJERCICIO FÍSICO ES BÁSICO PARA LA SALUD FÍSICA Y MENTAL.

De hecho, es muy habitual que cuando alguien se siente muy desequilibrado ha dejado de hacer ejercicio en los últimos tiempos, ya que es parte de su círculo vicioso.

Un pequeño cambio hará que se consigan grandes cambios, así que, ¿por qué no empezar con un paseo de 20 minutos?

Los medicamentos más recetados en España son los ansiolíticos y antidepresivos. Desde mi punto de vista si los médicos comenzaran a recomendar terapia para aprender a fluir con la vida y deporte algo básico para que el cuerpo y la mente se autorregule, se ahorraría mucho dinero en salud. Cada vez nos encontramos con más profesionales de la salud que lo han entendido y lo recomiendan, pero aún queda mucho camino por andar. En algunos casos es imprescindible el tratamiento médico, pero en la mayoría de los casos os aseguro que no. El ejercicio físico no debe sustituir de ninguna manera el tratamiento médico o terapéutico. Pero si se añade a un diagnóstico y un tratamiento apropiados, el ejercicio puede ser muy útil para el mantenimiento y el tratamiento de la salud mental.

Los beneficios de realizar ejercicio son innumerables: confianza en uno mismo, autorrealización, positivismo, mejora a nivel cognitivo y de concentración, autodisciplina, socialización, creatividad, estado de ánimo, mejora el estrés, el síndrome de abstinencia, mejora la depresión, etc.

Haciendo deporte nuestro cuerpo libera hasta 50 hormonas diferentes. Pero el combo de las hormonas del bienestar son las más importantes de cara a mejorar tu salud mental. También denominadas el Cuarteto de la Felicidad:

  • Endorfinas: son las responsables de los estados de calma, alegría y de la sensación de mariposas en el estómago al enamorarse. También tienen un efecto analgésico sobre el organismo, calman el dolor, disminuyen la ansiedad y aumentan la sensación de placer.
  • Serotonina: la hormona del humor regula el sueño e ingesta de alimentos y sustancias.
  • Dopamina: la hormona del placer y del bienestar, mejora la creatividad, el aprendizaje y el sueño.
  • Oxitocina: la hormona de la socialización y del vínculo afectivo.

Qué tipo de ejercicios son más positivos para la mente

El que tú quieras, no hay un ejercicio mejor o peor ya que cada uno elige el que mejor le va en ese momento, pero es básico que focalices tu atención en el ejercicio, esto hará que dejes de preocuparte en aquello que te angustia. Y así reducirás la ansiedad.

También se ha comprobado que la actividad física ayuda a aliviar los síntomas del trastorno por estrés postraumático, sobre todo a través de ejercicios de relajación como el yoga, pero también mediante ejercicios aeróbicos, como correr y nadar, que ayudan a conciliar un sueño nocturno profundo y continuo.

El ejercicio ayuda a conciliar el sueño, ya que ayuda claramente a relajarse y hay estudios que demuestran que el ejercicio regular mejora el insomnio. Pero lo mejor es hacerlo en el inicio de la jornada, y cuando más alejado de la noche mejor. Esto por dos razones, debido a los ritmos de autorregulación Circadianos: que son las oscilaciones regulares de la energía y del estado de ánimo a lo largo de la jornada. Claramente tenemos el mejor momento de energía entre las 6 y las 9 de la mañana y a partir de las 17:00 h de la tarde debemos empezar a bajar el ritmo para que a eso de las 20:00 h escuchemos a nuestro cuerpo que está ya preparándose para la regeneración hormonal en el sueño. El ejercicio genera un destello de energía, noradrenalina, que hace aumentar el ritmo cardiaco y por tanto el estrés. Si esto lo haces por la noche tu cuerpo tardará más en autorregularse para conseguir un mejor estado de suelos. Pero si solo puedes hacerlo aquí, hazlo, sin pasarte y aprovecha el fin de semana para hacer algo más intensivo.

La depresión mejora al liberar endorfinas que generan bienestar, sustancias químicas naturales del cerebro que tienen un efecto similar al del cannabis (cannabinoides endógenos). Además, hace que salgas de tu círculo de apatía, a veces siendo necesario el obligarte un poco.

Nadar, caminar, correr y andar en bicicleta son ejercicios aeróbicos ideales para mejorar la salud mental pues contribuyen al aumento del flujo sanguíneo en el sistema neurológico.

Los ejercicios de estiramiento muscular, asimismo, han demostrado ser útiles para el mejoramiento de la salud mental en tanto que relajan el cuerpo y la mente, al tiempo que alivian las tensiones acumuladas.

Treinta minutos de ejercicio moderado, como una caminata rápida, tres días a la semana, es suficiente para generar estos beneficios en nuestra salud. ¡Lo importante es empezar!

Puede afectar negativamente, dónde está el límite

Aquellos que realizan más de tres horas diarias de ejercicio tienen peor nivel de salud mental que aquellas que no hacen ejercicio. Al igual que ocurre con otras actividades que suponen un aumento de dopamina y endorfinas la realización excesiva de deporte puede llevar a que este adquiera características adictivas. En este contexto el sujeto puede llegar a necesitar cada vez mayores cantidades de ejercicio para sentirse bien, surgiendo sensaciones de malestar e inquietud en ausencia de deporte.

Es posible, que puedan aparecer problemas como la vigorexia, en que aparece una obsesión por el ejercicio de cara a obtener un cuerpo lo más musculado posible.

Asimismo, la práctica de ejercicio es también utilizada como mecanismo de purga por personas con trastornos alimentarios de cara a quemar calorías y adelgazar.

Además de lo anterior puede dar lugar al síndrome de sobre entrenamiento, en el que un exceso de entrenamiento y la ausencia de períodos de descanso suficientes pueden llegar a quemar a la persona. En este contexto pueden aparecer problemas para dormir, pérdida de energía o motivación, irritabilidad y baja tolerancia a la frustración, disminución de libido y descenso del estado de ánimo, pudiendo generar incluso trastornos depresivos.

Escribir un Comentario