¿Qué hacer cuando no me quedo embarazada? 8 Recomendaciones ante la infertilidad

¿Qué hacer cuando no me quedo embarazada? 8 Recomendaciones ante la infertilidad

Entra dentro de lo normal que cuando una pareja desea embarazo y no lo consigue, empiecen a preocuparse y darle vueltas en su cabeza al motivo del no embarazo. Cuando además consultan a los médicos y comienzan un periplo de pruebas y de nueva información, lo normal es que no se puedan quitar de la cabeza si habrá algo que esté mal en ellos. Si conseguirán ser padres. Y ahí comienza un nuevo camino hacia lo desconocido, hacia un estado emocional muy intenso…

A partir de este momento empiezas a pensar que ya no eres igual a la mayoría de las parejas o mujeres. Y a partir de ahí tu cabeza comienza a preguntarse: ¿Qué tengo yo?, ¿Por qué me pasa esto a mi?, ¿Qué he hecho yo es esta vida para merecer esto?, ¿Y si no soy yo? ¿Y si es mi pareja?, y así un sinfín de preguntas.

El miedo, la angustia la incertidumbre acaban de alojarse en ti. Al pensar que no puedes quedarte embarazada comienzas a notar que te ahogas o te falta el aire y sientes miedo y angustia, pero a su vez esta angustia genera mayor ahogo, y a su vez al sentir este ahogo piensas que te estresas más y eso se va a volver en tu contra y te generará estrés y así no vas a poder quedarte embarazada,… y así entras en un bucle que te genera más y más tensión y del que es muy difícil salir sin ayuda de un profesional. Cuando sientes como piensas, comienzas a pensar como sientes.

Aquí encontrarás 8 recomendaciones para intentar ayudarte a caminar de modo más sereno en el vaivén emocional en el que te encuentras inmersa:

  1. Cuídate, tú eres lo más importante. Si tú estás bien, es más fácil que todo vaya bien. No es fácil, pero ponte en marcha para conseguirlo y si no puedes acude a un profesional cuanto antes. Es muy importante que hagas ejercicio, meditación o yoga, que cuides tu alimentación más que nunca y que procures dormir bien. La vida te sostiene, confía en la vida. Inhala vida y exhala soltándote a la vida. Confía en la vida, confía en ti, en tu pareja, en tus propios recursos, en tu resiliencia.
  2. Cuida a tu pareja, él o ella es tan importante en esto como tú. Es posible que sientas que tu pareja no lo vive de la misma manera que tú, sin embargo, no te olvides de que estáis juntos en esto. El apoyo mutuo, el pasar tiempo juntos, el poder hablar desde el respeto en cómo os sentías cada uno os puede ayudar.
  3. Ponte en acción. Evalúa las diferentes alternativas que tienes y a partir de ahí ponte a ello. Acude a diferentes profesionales y quédate con aquel que te inspire más confianza. No sólo te quedes en las clínicas privadas de reproducción, mira otras alternativas que puedan encajar con tus valores. Encontrarás muchas preguntas sin respuesta, aún así, sigue adelante con tu plan de manera flexible siempre y cuando sea necesario. Además, incluye en esto alternativas complementarias que te faciliten el camino, desde acupuntura, nutrición, psicólogo, etc.
  4. Aprende a lidiar con tu vocecita interior. Cuando algo nos preocupa se queda en nuestra cabeza de una manera recurrente, es el llamado pensamiento rumiante. Cuanto más piensas en ello más se repetirá y más grande se hará el problema. Para frenarlo elige a alguien con el que hablar del tema, sólo una persona y si es tu pareja has de hacerlo sin reproches. Todos los días a la misma hora hablas con él sobre este tema sólo 10- 15 minutos. Es el momento de soltar toda tu ansiedad, miedo, tristeza, etc. El resto del día si te viene el pensamiento reiterativo o quieres hablarlo con alguien le dices a tu cabecita que lo aplazas a la hora que lo tienes reservado y dejas de pensar en ello.
  5. Haz afirmaciones positivas. Cuando te venga el pensamiento sobre ello no le dejes entrar e inundarte de angustia y dolor. Comienza a decirte que por el momento: “Esto no está siendo posible, pero… ¡yo podré ser madre!” Si crees que puedes lograrlo, puedes hacerlo. Es muy importante que te digas a modo de mantras, yo estoy sana, yo soy mujer, yo puedo ser madre y haré todo lo posible para conseguirlo.
  6. Vive el aquí y el ahora. Tenemos una facilidad para enredarnos en el pasado (haciéndonos culpables de la vida que hemos llevado tenga estas consecuencias), pero también por angustiarnos por el futuro (y si …), todo esto nos genera una gran preocupación y angustia. Cada mes las parejas comienzan un nuevo ciclo con ilusión y con la llegada de la menstruación llega de nuevo el dolor. Es por ello por lo que se necesita el saber vivir en un estado de presencia y conciencia que puedes adquirir a través del mindfulnes, meditación o autohipnosis para estabilizar tu sistema nervioso central y reducir el estrés y la ansiedad ante las dificultades del camino.
  7. Hay muchas mujeres como tú y parejas como vosotros. Que se sienten diferentes, que no se sientes comprendidas y que hasta les ocasiona pudor o vergüenza el no quedarse embarazadas. Es importante para encontrarte equilibrada emocionalmente el sentirte perteneciente o incluida en tu sistema familiar, de amistades, de las parejas en el trabajo, etc. Y cuando llega esta nueva situación te sientes excluida, diferente. Por ello cuando llega alguien y te dice que está embarazada te duele tanto, porque para ti ya no estás en el grupo de los iguales, para ti no es fácil. En este momento no sois capaces de dar a vuestro sistema lo mismo que los demás, lo que se espera de vosotros.
  8. No mires continuamente internet. En esta nueva era de la información hemos de protegernos nosotros mismo del daño que nos puede hacer un exceso de información. Allí encontraremos cientos de miles de casos diferentes al tuyo, unos con mucho éxito que te hará sentirte inferior y algunos vividos desde el dolor o la frustración que te harán llegar a un estado de desesperanza. Cada ser es único, tú eres única, tu pareja es única, por tanto, puede que te ocurra lo mismo o no. Simplemente utiliza la información para que te aporte seguridad, para encontrar el camino adecuado, el mejor método que haya a tu alcance.

No obstante, esto no es suficiente ni posible en muchos casos sin un acompañamiento psicológico. El camino se presenta con muchas dificultades a nivel emocional, es por ello por lo que es imprescindible ser “sostenido” y aprender a manejar el tsunami emocional que puede llegar. Por toro lado para mi es de vital importancia mirar a nivel inconsciente para detectar posibles barrera o bloqueos inconscientes para ser madre y posibles lealtades familiares que te lo impidan.

Puedes escuchar este podcast donde hablo de todo esto:

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