¿Tienes estrés o ansiedad?

¿Tienes estrés o ansiedad?

¿Tienes la sensación de vivir estresado permanentemente? ¿Crees que tienes ansiedad?

¿Tienes estrés o ansiedad?

Hoy me gustaría hablarte de la diferencia entre estrés y ansiedad generalizada.

Muchas personas llegan a consulta diciendo que tienen ansiedad y que todo les genera mucha ansiedad. Quien me conoce sabe que no me gusta etiquetar y que lo primero que suelo hacer es desmontar etiquetas que te han adjudicado o te has puesto a ti mismo. Hay que descubrir que hay detrás de esa etiqueta.

Pero realmente ¿tienen ansiedad? ¿O simplemente están en un momento de estrés?

Veamos la diferencia:

El estrés produce ansiedad, pero el individuo que padece ansiedad no necesariamente padece estrés.

Existen muchas situaciones en las que tenemos estrés, desde no poder aparcar y llegar tarde a una cita con el médico, a estar preparando la despedida de soltero de tu mejor amigo, una oposición, etc. Y aún quedan otras situaciones más complejas que afrontar en la vida: un accidente, la muerte de un ser querido, problemas de fertilidad, un despido, etc. Todo esto produce estrés.

Es así de sencillo: Se produce estrés, cuando percibes que las demandas del medio son mayores que los recursos de que dispones para afrontarlo. Normalmente decimos es demasiado para mi, se me ha hecho muy duro, no puedo con ello…

Los recursos de los que disponemos para poder afrontar estas situaciones, es nuestra ventana de tolerancia, también llamado resiliencia, que es la capacidad que tenemos para afrontar situaciones adversas.

El estrés es una emoción, es una respuesta rápida e instintiva que hacemos ante una situación determinada. Aparece cuando nos sentimos en peligro y nos da la fuerza necesaria para escapar de esa situación o bien para afrontarla.

En función de cómo esté nuestra ventana de tolerancia en ese momento reaccionaremos mejor o peor ante estas demandas del medio. Si estamos enfermos seguro que nuestra ventana de tolerancia es menor que si estamos relajados.

Para que lo entendamos mejor, las respuestas que damos son las mismas que da un ciervo al sentirse atacado por un león. De manera instintiva, huye, ataca o bien se queda paralizado.

Solemos reaccionar de una manera rápida saliendo de esa ventana de tolerancia durante un periodo determinado, esto es, estamos en un momento de máxima agitación mientras ocurre el suceso que nos está estresando, pero en breve volvemos a seguir disfrutando de la vida.

Sin embargo, cuando vives la vida con una preocupación excesiva y continua que es difícil de controlar e interfiere en las actividades diarias es signo de lo que se denomina ansiedad generalizada. Esto es, cuando sales del marco de la ventana de tolerancia de continuo, por cosas muy insignificantes o bien creadas por tu imaginación, cuando tu ventana de tolerancia es muy pequeña, entonces estás ante un cuadro de ansiedad generalizada.

Como decía Milton Erikcson “No es lo que pasa lo que nos afecta. Nos afecta la forma en que respondemos a lo que pasa”

Por tanto, lo primero es entender si estamos ante una situación de estrés o bien ante un cuadro de ansiedad generalizada.

A partir de ahí lo ideal es que esa ventana de tolerancia sea lo más amplia posible, de tal manera que nuestras respuestas ante las distintas situaciones que nos da la vida queden dentro de ella y las toleremos lo mejor posible.

En breve te daré algunos consejos para aumentar tu ventana de tolerancia, pero mi consejo es que si crees que estás ante un cuadro de ansiedad generalizada acudas a un profesional para que te ayude a resolverlo.

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